Gustavo Fulco, especialista en comunicación y discapacidad, señala aspectos positivos del uso de la IA: desde asistentes de voz para la comunicación, la lectura y el resumen de textos. Además, aboga pasar de la “inclusión” a la “convivencia”.
El Magister Gustavo Fulco, especialista en comunicación y discapacidad, define la relación entre la inteligencia artificial y la discapacidad como totalmente transversal, similar a cómo la inteligencia artificial se está integrando en todos los trabajos y profesiones. Enfatiza que la IA debe entenderse no solo como una herramienta, sino como un “co-worker” o colaborador que trabaja en conjunto con las personas y amplía sus capacidades.
Fulco explica que la inteligencia artificial es un desarrollo tecnológico humano que ha creado computadoras capaces de hacer cosas de humanos. En el contexto de la discapacidad, la IA puede ser utilizada para ampliar las capacidades de las personas. Por ejemplo, una persona con discapacidad cognitiva o una persona ciega puede usar un asistente de voz para mandar correos o mensajes, o para que la IA lea correos, resuma textos o PDFs. También puede actuar como un asistente que recuerda dónde se quedó un trabajo y cuáles son los siguientes pasos.
Además, la IA puede ayudar a las personas a prepararse para entrevistas laborales, practicar guiones o incluso crear un paso a paso sobre cómo usar otras aplicaciones o inteligencias artificiales. Fulco subraya que la inteligencia artificial puede romper barreras y realizar cosas impensadas, mejorando las capacidades de las personas con discapacidad y permitiéndoles producir más en menos tiempo.
En el ámbito laboral, la inteligencia artificial puede ampliar el conocimiento de las personas, incluso si su especialización académica no está directamente relacionada con la ciencia de datos o la programación. Esto permite a las personas incorporar nuevos conocimientos y vincularse con plataformas que amplían sus capacidades cognitivas y de producción.
Fulco también aborda la resistencia a incluir a personas con discapacidad, argumentando que la principal barrera es que el contexto no está educado. Propone que las personas con discapacidad utilicen herramientas como la inteligencia artificial para derribar esas barreras impuestas por la sociedad, ampliando sus capacidades para desempeñar más acciones y, de alguna forma, igualarse. Su objetivo es que las empresas reconozcan que las personas con discapacidad pueden realizar tareas como cualquier otra persona, fomentando un espacio de convivencia natural en lugar de solo integración.
El especialista resume los beneficios clave de la inteligencia artificial (IA) para las personas con discapacidad:
* Ampliación de capacidades: La IA actúa como un “co-worker” o colaborador que trabaja en conjunto con las personas y amplía sus capacidades.
* Rompimiento de barreras: La IA está rompiendo barreras y realizando cosas impensadas, mejorando las capacidades de las personas con discapacidad.
* Asistencia en tareas cotidianas:
* Personas con discapacidad cognitiva o ciegas pueden usar asistentes de voz para mandar correos o mensajes, transcribir mensajes, y especificar cómo y cuándo enviarlos.
* La IA puede recordar dónde se quedó un trabajo y cuáles son los siguientes pasos, actuando como un asistente.
* Para personas con dificultad para leer, visión disminuida o ciegos, la IA puede leer correos y mensajes, resumir textos o PDFs, y transformar o mejorar el contenido.
* Preparación para el ámbito laboral:
* La IA puede ayudar a preparar entrevistas laborales, practicar guiones y entrenar respuestas.
* Puede crear un paso a paso para usar aplicaciones o incluso otras inteligencias artificiales.
* Ampliación del conocimiento y la producción:
* La IA permite ampliar el conocimiento de las personas, incluso si su especialización académica no está relacionada con la ciencia de datos o la programación.
* Facilita la vinculación con plataformas que amplían las capacidades cognitivas y de producción.
* Permite producir más en menos tiempo, liberando tiempo para otras actividades.
* Derribar barreras sociales y laborales: La IA puede ser una herramienta para que las personas con discapacidad derriben las barreras impuestas por la sociedad y se “igualen” en el desempeño de tareas, demostrando a las empresas que pueden realizar trabajos como cualquier otra persona.




































































