La crisis que atraviesa el sector yerbatero volvió a quedar en el centro del debate luego de que el ministro del Agro y la Producción de Misiones, afirmara que un pequeño productor puede perder cerca de 15 millones de pesos por cosecha debido a la caída del precio de la hoja verde. El funcionario atribuyó esta situación a la desregulación del mercado impulsada por el Gobierno nacional tras la eliminación de facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
Según explicó el ministro, si el precio de la hoja verde mantuviera el mismo valor en dólares que tenía en diciembre de 2023, los productores deberían recibir alrededor de 742 pesos por kilo. Sin embargo, actualmente perciben cerca de 250 pesos, lo que representa una diferencia de 492 pesos por kilo. Para un productor familiar que comercializa unos 30.000 kilos por cosecha, esa brecha implica una pérdida estimada de 14,7 millones de pesos.
El impacto económico se multiplica a escala provincial. De acuerdo con los cálculos difundidos por el ministro, si esa situación afecta a unos 10.000 productores, la pérdida total supera los 147 mil millones de pesos anuales que dejan de circular en las chacras y en las economías locales. Desde el Gobierno de Misiones sostienen que esta caída de ingresos golpea especialmente a las familias rurales que dependen de una o dos cosechas al año para sostener su actividad.
La administración provincial cuestiona la eliminación de los mecanismos de regulación que ejercía el INYM, organismo que durante más de dos décadas estableció precios mínimos para la hoja verde y la yerba canchada. Con la entrada en vigencia del DNU 70 y la pérdida de atribuciones del instituto, el mercado quedó sujeto a la oferta y la demanda, situación que, según los productores, favoreció a los sectores más concentrados de la cadena yerbatera.
En este contexto, el oficialismo misionero continúa impulsando iniciativas legislativas para recuperar las facultades regulatorias del INYM y reclama una mayor intervención para proteger a los pequeños productores. Mientras tanto, la discusión sobre el futuro de la actividad yerbatera se mantiene como uno de los principales temas económicos y políticos de la provincia, en medio de una creciente preocupación por la rentabilidad y la sostenibilidad de miles de explotaciones familiares.




































































