El mentor de Encuentro Misionero recordó la resistencia inicial que tuvo la obra de la Costanera de Posadas y la comparó con los desafíos que implica impulsar transformaciones estructurales en tiempos de crisis.
En medio del debate por la propuesta del Bono de Reactivación Económica impulsado por Encuentro Misionero, el espacio político difundió un video con un fuerte contenido simbólico y político: el antes y el después de la Costanera de Posadas como ejemplo de una obra transformadora que inicialmente fue resistida por gran parte de la sociedad.
El eje conceptual del material audiovisual se apoya en una reflexión de Carlos Rovira, mentor del espacio, quien recordó los comienzos de una de las obras más emblemáticas de la capital misionera y trazó un paralelismo con los procesos de cambio que requieren audacia política, inversión y visión estratégica.
“Cuando arrancó la Costanera, en plena crisis, el 99% de los consultados estaba en contra”, recordó Rovira durante su intervención el pasado jueves en “La Previa”. Según explicó, en aquel momento la obra parecía imposible: había barrancas, falta de infraestructura vial y un enorme trabajo de relocalización urbana en sectores históricos como Villa Sarita.
El dirigente contó que durante los primeros meses seguía personalmente el avance de las máquinas y observaba cómo comenzaba a modificarse la percepción social a medida que el espacio se abría y la transformación urbana empezaba a hacerse visible.
“Al poco tiempo tuvimos que tomar medidas de seguridad porque la gente ya iba a caminar, hacía picnic y empezaba a apropiarse del lugar anticipando lo que se venía”, relató.
Rovira sostuvo que en apenas un año el rechazo inicial se transformó en respaldo mayoritario. “Ese 99% en contra pasó a ser un 90% a favor”, afirmó, al describir cómo la sociedad terminó esperando con entusiasmo el avance de la obra que hoy se convirtió en uno de los principales símbolos urbanos y turísticos de Posadas.
El mensaje difundido por Encuentro Misionero busca que la sociedad contemple la idea de que los grandes procesos de transformación suelen atravesar resistencias iniciales, especialmente en contextos económicos complejos. En ese marco, el Bono de Reactivación Económica aparece como una herramienta pensada para financiar infraestructura, dinamizar la actividad y sostener el movimiento económico en los municipios.
La propuesta fue presentada semanas atrás por el espacio político como una alternativa para movilizar inversiones en áreas estratégicas en un contexto nacional marcado por el ajuste, la caída del consumo y la paralización de obras públicas.
En el cierre de su mensaje, Rovira dejó una definición que el espacio tomó como síntesis política del video: “Nunca se rindan, nunca reemplacen el coraje, la búsqueda de una idea, la audacia. Cuanto más difícil o inalcanzable aparece una meta, hay que ser audaz”.






































































