Por Aníbal Blasco
Las modificaciones encaradas por Hugo Passalacqua son mucho más que un simple maquillaje: el Gobernador misionero apunta a cambiar la manera en que se gobierna, así como distintos engranajes del Estado.
La política misionera transita a alta velocidad. Más que la política, el espacio que gobierna Misiones hace más de dos décadas: fin de la Renovación, nacimiento de Encuentro Misionero, disconformidades, desafiliaciones del novel partido, irrupción del Movimiento por lo que se viene, cambios en las cúpulas de los principales organismos del Estado, reordenamiento del organigrama estatal. Todo eso en un puñado de semanas.
Pero el frenesí no finalizó; Passalacqua va por una modificación significativa, la de la forma de gobernar.
La reestructuración del gabinete anunciada esta semana no puede leerse únicamente como un cambio de nombres. Reducir ministerios, fusionar áreas e incorporar organismos bajo una conducción común responde a una lógica que el propio Gobierno viene insinuando desde hace meses: menos compartimentos estancos y más gestión integrada.
No es casual la incorporación de dos intendentes (Barreto y Vilchez) en puestos claves como Energía de Misiones y el Ministerio de Acción Cooperativa. Se suman a Carlos Sartori como Jefe de Gabinete. La idea es ubicar a dirigentes con experiencia en la administración municipal, con la restricción presupuestaria y acostumbrados solucionar problemas a los vecinos. El propósito se aprecia sin mayores complicaciones: incorporar volumen de gestión.
Esta lógica se replicó el jueves en San Ignacio. La cuarta reunión del gabinete con casi cuarenta intendentes fue bastante más que un encuentro institucional. Fue la ratificación de un método. Mientras durante años gran parte de la administración provincial funcionó con fuerte centralidad en Posadas, hoy la apuesta parece ser exactamente la inversa: que los ministros recorran el territorio, escuchen a los municipios y construyan respuestas junto con quienes conocen cada realidad local.
Los intendentes son el vehículo para llegar al millón y medio de misioneros, señaló el mandatario. Las palabras del gobernador tuvieron un significado claro: los municipios no pueden ser simples ejecutores, deben transformarse en socios permanentes del gobierno provincial. La experiencia territorial dejó de ser solamente un capital electoral para convertirse en un criterio de administración.
Aumentos salariales para policías y docentes
A esta altura del gobierno de Milei parecería reiterativo señalar el ahogamiento que sufren las provincias, que luego muta en extorsión (votos por recursos). El NEA es particularmente castigado no solo con menores recursos, sino con los precios de energía más caros del país y la trágica decisión de abandonar la obra pública nacional en una región donde la infraestructura es más que necesaria. En este marco, las discusiones salariales de la administración pública de cada provincia es compleja, muchas jurisdicciones han postergado las negociaciones. Misiones brindó una grata noticia esta semana.
La provincia anunció aumentos para docentes, fuerzas de seguridad, jubilados y retirados, además de anticipar nuevas mesas de negociación para Salud y la administración pública.
Naturalmente, cualquier incremento salarial puede ser discutido respecto de si alcanza o no frente a la inflación. Los sindicatos seguirán reclamando, como corresponde. Pero existe una diferencia política entre discutir porcentajes y no tener absolutamente nada para discutir. La previsibilidad que buscó instalar el Gobierno con aumentos programados para julio y septiembre intenta justamente ofrecer una referencia en un escenario económico donde predominan las incertidumbres.
En el caso de las fuerzas de seguridad, un agente que presta servicios en la zona Capital pasará a percibir un haber de $1.116.251 en julio, mientras que en la zona Norte cobrará $1.326.576. En septiembre, esos valores ascenderán a $1.155.006,26 y $1.373.429,69, respectivamente.
Mientras que para el sector docente se estableció una actualización en dos etapas. En julio, un maestro de grado sin antigüedad percibirá $801.000, mientras que quienes cuenten con el programa Hora Más alcanzarán los $1.101.000. En septiembre, esos montos pasarán a ser de $820.000 y $1.120.000, respectivamente.
En tanto, para los docentes con mayor trayectoria, que habitualmente desempeñan más de un cargo, el incremento por cada cargo de nivel primario será de no menos de $36.191 en julio y alcanzará un aumento acumulado de $72.656 por cargo en septiembre.
Obra pública provincial
Otro punto saliente y disruptivo en la Argentina contemporánea es la ejecución de obra pública, es decir, infraestructura financiada por el Estado provincial, en este caso. Misiones mantiene con recursos propios la construcción de viviendas, reactiva proyectos paralizados por la Nación y gestiona un financiamiento internacional por 40 millones de dólares para recuperar alrededor de setenta obras. No es un dato menor. La construcción no solamente resuelve déficit habitacional; también genera empleo, moviliza proveedores y sostiene parte de la economía regional.
Debe señalársele que al ocuparse de aspectos que el gobierno nacional abandonó, la provincia posterga otras cuestiones dado que toda jurisdicción tiene restricciones presupuestarias.
Consumo en el freezer
La consultora Scentia ya dio sus datos de junio y dicen que el consumo masivo volvió a profundizar su caída en ese mes y cerró con una baja de 2,7% interanual en volumen. Es generalizada la caída, prácticamente en todos los rubros. El caso hotelero ilustra el punto: al ser consultados por la temporada de invierno, muchos hoteleros de la provincia de Buenos Aires afirmaron que es negocio no abrir, ya que al menos no pierden dinero.
Por eso es vital la continuidad de los Programas Ahora, prorrogados hasta el 30 de septiembre con las mismas condiciones de reintegros, financiación y topes. La novedad es la incorporación a Tarjeta Naranja X como medio de pago en más líneas del programa y contempla una nueva edición del Black Friday Posadas, que se realizará los días 7 y 8 de agosto con beneficios para las compras en comercios adheridos.
En ese contexto también se entiende la decisión de aliviar la carga tributaria sobre el ingreso de mercaderías, medida que ya comenzó a mostrar sus primeros efectos con nuevos contribuyentes provenientes de otras provincias y una reducción significativa de los tiempos de espera en los controles.
Son pequeñas decisiones que alivian la difícil situación que atraviesa la mayoría de la población. No son soluciones de fondo (que corresponden al Gobierno Nacional), pero son decisiones donde se prioriza al misionero.
En la agenda del ciudadano de a pie figuran estas cuestiones y tantas otras, no las internas, las disputas por liderazgos o eventuales candidaturas. En buena hora, dado que la situación de la población empeoró significativamente desde que el amigo de Jair Bolsonaro ocupa la Casa Rosada. Por lo tanto, es obscena la discusión palaciega cuando el misionero piensa como llegar a fin de mes.
Desafíos en el horizonte
Se sucedieron ejemplos en los últimos días y semanas sobre la planificación para afrontar eventuales problemas como el abordaje preventivo del fenómeno El Niño, la coordinación con organismos nacionales para prevenir incendios forestales o el plan binacional para reintroducir el mono carayá rojo.
De todos modos, enormes desafíos se presentan en el futuro próximo. Como mencionamos anteriormente, la economía continúa condicionada por un escenario nacional complejo, la caída de recursos federales obliga a priorizar gastos y muchas demandas sociales siguen esperando respuestas. La gestión provincial tampoco está exenta de errores ni alcanza con reorganizar estructuras para garantizar mejores resultados.
Lo que si es evidente es el cambio de estilo, la restructuración del Estado, la inclusión de todos los municipios de Misiones a la hora de gobernar para no replicar el centralismo porteño a nivel provincial.
La gestión y la búsqueda de soluciones se imponen a las internas y las candidaturas. La territorialidad a los anuncios grandilocuentes. Los liderazgos no se consolidan por cambios de gabinete o discursos elocuentes. Se consolidan cuando la gestión, el Estado y la política se alinean tras una búsqueda común. Porque la sociedad no evalúa un gobierno por la cantidad de ministerios que tiene ni por los nombres de un gabinete. Lo evalúa por algo mucho más simple: si consigue resolver los problemas que afectan a la gente.

































































